viernes, 14 de diciembre de 2012

Caer no es un error, 
es humano, es divertido,
Es lanzarse a rosas y rebotar
como en un colchón 
Resbalando colina abajo
y riendo de la adrenalina

Las magulladuras y roces
son el costo, que no es muy caro,
Salvo esas lagrimas aguantadas
y esas sonrisas forzadas, 
El caer es divertido porque es humano
Y ningún espino ni un amor rechazado
te lo quitará

Y lo inhumano es no lanzarse
al ver ese precipicio y su caída,
Esos tres o cuatro pasos hacia atrás
son tu vejez golpeándote la espalda, 
Y al despertar cada mañana, y hacer
lo mismo siempre, 
Y seguir la rutina
de nunca subir y bajar, de solo
seguir el camino llano y liso
No te hará más centrado
Porque el cuidarse es inhumano,
y el caer es animal

sábado, 8 de diciembre de 2012

Todo ese vino que derramé
y el incendio que casi causé
son nada
Te quise, te cuidé lo que pude
pero el poder y la plata pueden más
¿Es acaso que la iglesia puede destruirlo todo?
¡Claro! Puede separar amores, puede
derrumbar montañas, puede construir
y destruir
Te quise lo que quise, pero ahora
que no estás te extraño
Las ironías de la vida
Que daría por estar contigo de nuevo,
con la espalda contra ese arbol caído
Viendo las copas de los eucaliptos,
sintiendo su leve aroma y el de la yerba
Que daría por reír contigo allí arriba de nuevo
Pero tu no estás, ni tampoco el lugar,
ni tampoco yo estaría, ni los amigos, ni el vino,
ni las viejas caras olvidadas, ni Villa Alemana,
ni la marihuana, ni las largas subidas, ni las borrachas caídas
Nada, no estarían, porque ya no existen
y tu no existes

viernes, 7 de diciembre de 2012

Esa ligera brisa
se hace viento al andar
Las hojas tocan mis mejillas,
mis ojos se entrecierran
y alcanzo la libertad
Una cara para que dejes de aparentar,
te podría haber dicho esa vez
Pero ni un recado te dejé
Que deforme te veías,
vestido de normal
Charlando común
Esos murales cayeron
con el muro
Como las ideas con el ideario,
el ideologo con el idolo,
los gobernantes
con su gobierno
Y los soldados
con los muertos
No le pidas frutos
al Ciruelo
Deja de esperar
las manzanas de la primavera,
los tomates de Enero
y las flores del verano
No le pidas ciruelos
al ciruelo
En tiempos donde la ciruela la da
el usurero

Quién recuerda a Marta
Quién recuerda a Emilio,
A Mario y a Alejo, caminando
por los enmohecidos durmientes
del Aconcagua
Quien rememora esos viajes, comiendo
tomates como frutas silvestres
Y riéndose de los huasos de la mano
de su madre
Quién les recordará, quién recordará como
sobrevivieron, si alguien hablará de sus almuerzos
del pan de la mesa que faltó, del te reusado sin sabor
¿Alguien se acordará de como crecieron?
Si los ojos del futuro son tan fríos
como la empatía del que tenía en esos años,
Nadie se acordará de los tristes tiempos,
donde los padres morían a los 30 y las madres
cargaban con el resto