sábado, 8 de diciembre de 2012

Todo ese vino que derramé
y el incendio que casi causé
son nada
Te quise, te cuidé lo que pude
pero el poder y la plata pueden más
¿Es acaso que la iglesia puede destruirlo todo?
¡Claro! Puede separar amores, puede
derrumbar montañas, puede construir
y destruir
Te quise lo que quise, pero ahora
que no estás te extraño
Las ironías de la vida
Que daría por estar contigo de nuevo,
con la espalda contra ese arbol caído
Viendo las copas de los eucaliptos,
sintiendo su leve aroma y el de la yerba
Que daría por reír contigo allí arriba de nuevo
Pero tu no estás, ni tampoco el lugar,
ni tampoco yo estaría, ni los amigos, ni el vino,
ni las viejas caras olvidadas, ni Villa Alemana,
ni la marihuana, ni las largas subidas, ni las borrachas caídas
Nada, no estarían, porque ya no existen
y tu no existes

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