martes, 30 de agosto de 2011

Los montes

Los granos

El vino

El barro.


Lo fácil

Lo difícil

Los antiguos amigos

Ahora conocidos

Pronto desconocidos.


El querer

El odiar

El extrañar

El olvidar

En semanas

En años

En una vida

En horas.

lunes, 29 de agosto de 2011

Olvido


Bajó desde lo más recóndito en pos de salvación,

Reía y se alegraba sin alegato,

Con su mente reflejada,

En cuerpos distintos,

Con el espejo de nuestros pareceres

Sin el olvido.


Sentí lo cerca que estaba,

Aprecié todo momento,

Incluso en el que ascendió hacia los cielos

Posándose sobre cerros y labores

Sobre amigos y desapasiones

Desilusiones

Amores

Creencias

Y olvidos.

Inalcanzable se hizo:

En mármol se encerró,

Dejó de creer y ver,

En errores se rodeó.


Que el sol la cuidé,

Que las nubes le protejan,

Que las palomas oportunas no le dañen,

Que la vida no le absorba,

Que mire alguna vez hacia abajo

Que recuerde el pasado

Hacia las antiguas alegrías,

Los futuros abortados,

los destinos desechados,

Y mí presente figura.

viernes, 26 de agosto de 2011

En las buenas y malas está Charly.


sábado, 20 de agosto de 2011

Temor I

Sembró plantas de ruina

Viró al escuchar sus semillas.

De pájaro carpintero

De Ucrania y su miedo.


Tac

Tac

Tac

El golpeteo incesante.

¡Dejanos ya!


Los arboles de metal se yerguen

Las láminas de temor hierven

El fuego lo consumirá todo

Mi pasto ya no será verde.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Era un vodka, o unas de esas rarísimas mixturas con sabor a todo. La tarde había sido rápida, como una secuencia de debilitantes caminares hacia lo profundo, de lo peor, resucitó malestares de su juventud, de su padre, de su abuelo, y amistades. No le gustaba. El vaso flotó sin que nadie le tomara, y su interior se volteó en segundos, mientras su nuca topaba su espalda y sus ojos se centraban en la fina luz de esos altos techos porteños.

Pensó en lo que no quería pensar, y meditó sobre el pasado. Lo repitió una vez, luego otra, pasó una hora, dos, y seguía repitiendo escenarios fantasiosos donde nunca ganaba, solo perdía, de distintas maneras. Pensó “si tomo otro vaso muero”; esta vez apoyó el mentón en su pecho y durmió en pesadillas de soledad y de triunfos a medias.

Gira y gira la plazuela

En torno a la silente bota

Salta y vuela la libertad

en peñascos o silbidos.


Es que solo el humo me trae

y me lleva

Para acá

Y para el verde

la congoja, y la tos

Para allá

Hacia el fuerte.


Se va, se va

A saltos y risas

Entre golpes anticuados

Tras la malicia.