Y de saltar y saltar
Sin pies se quedó
En sus desgastados muñones
Cincuenta años pasó

Y si bien todo es normal
Nada es cotidiano
Tedio tras mecánica
Y estática final
Los engranes, fríos, lentos
Crean respirar en la industria
El sudor es vapor polutivo
Como el petróleo un sentimiento
Escaso, costoso, sangriento
Absorbente de felicidad
En las sollozantes grietas de humedad
Que inundan los laberinticos corredores
De la otrora productiva industria.
Lo antiguo es sombra y magullada carne morena
Humeantes cuerpos resplandecientes de sufrimiento
Marchan al son del sonido mayor del sulfurante metal golpeado
Su rojizo superior martillado, más el gritar del pragmático líder
Forman la composición musical del antiguo esclavo, ahora trabajador
Que por simple trueque, regaló sus últimos rastros de humanidad
Que en su mano puso el martillo, en la otra guante
Su boca degradó las últimas palabras de la especie en hierro
Y escondió sus sentimientos maleables
Por el andar horrorosamente artificial del ser de seres.
Tu sonrisa nerviosa, y esa paciencia de campo
Raptaron mi inconsistente pasado juvenil,
Pusieron botas en mis descalzos pies sucios,
Con aguas del Maule limpiaron mi rostro minero,
Y saciaron mi hambre triste en ayuno.
Pude correr, saltar y disfrutar mi infante sufrimiento,
Entregar lo que mis variables hermanos querían:
Vivir del ascetismo, alimentando almas exterminadas
de la escarlata-sangrante comuna eslava
Sufrir, perder y llorar como europeo,
pero escapar como el chileno que era.
Escapar a tus brazos cada tarde en Playa Ancha
Correr por el mar, volar hacia el plan, gritar de felicidad
Tratar de alcanzar esa doble existencia en ti
Si ves un uniforme blanco y una sonrisa a igual color
No temas, soy yo, esperando la libertad que me das.
Si va a correr
Cuídese
Si va a saltar
Vea donde caerá
Dispare el arma
Bajo precaución
No deje al niño verle
Traumática la situación será
Tápele los ojos
Obstruya su oír
Que no sepa quién es
Que no sepa quién es
Somos el superior jaguar
Blandimos la espada y sometimos al vecino,
Inflando el pecho y caminando orgullosos
Nos jactamos de nuestro despilfarro y vivir;
Siente lo inferior que eres, llora por tu carencia
Una Europa apartada, y no americanos
¿O te refieres a que somos gringos?
Porque lo somos
Por algo el extranjero vive acá
Gucci, Starbucks, Wal-Mart o McDonald’s
Magnificentes edificaciones de nuestro linaje real
Un monárquico escudo del consumismo
Con la banana como símbolo central
Y no me escupas tu filosofía académica
Ni tampoco me traigas tu hablar
Tú no creces a un 6% en crisis
Ni acumulas todo en un lugar
Cuando corrí con ella pensé
Que realmente hacer nada podría
Que su helada mano, junto a la caliente mía
Disparaba disparidad saltona y burlesca:
Sus ojos siempre estuvieron frente a los míos,
Pero su interior ocultaba solo indiferencia.
Gustaba siempre de planear y volar
Detenerse y mirar en cada hombre que la atrapaba
Su larga cabellera y blanca humanidad se contorsionaba
Ante los tristes juegos pélvicos de sus cazadores,
Bebedores, músicos, poetas y cantores.
En el fondo, mi vista de águila la veía
Con un tinto, un pie en la mesa y compañeros
Eso sí, más escuchaba sus delirios lejanos
Mientras admiraba como el nuevo pretendía oír
Sus lamentos, abrazos, gritos y ternura sedosa
Qué gran alboroto causaban en los desconocidos cuerpos.
Finalmente reía, siempre reía y reía
Mis amigos empezaban antes de mi
Y el vino les ayudaba en tal lamentable tarea
Aunque mi risa no era de diversión
Tampoco carcajeaba con ellos
Porque solo sentía lastima y desprecio
Y ella lo sabía