jueves, 26 de mayo de 2011

50s

Tu sonrisa nerviosa, y esa paciencia de campo

Raptaron mi inconsistente pasado juvenil,

Pusieron botas en mis descalzos pies sucios,

Con aguas del Maule limpiaron mi rostro minero,

Y saciaron mi hambre triste en ayuno.

Pude correr, saltar y disfrutar mi infante sufrimiento,

Entregar lo que mis variables hermanos querían:

Vivir del ascetismo, alimentando almas exterminadas

de la escarlata-sangrante comuna eslava

Sufrir, perder y llorar como europeo,

pero escapar como el chileno que era.

Escapar a tus brazos cada tarde en Playa Ancha

Correr por el mar, volar hacia el plan, gritar de felicidad

Tratar de alcanzar esa doble existencia en ti

Si ves un uniforme blanco y una sonrisa a igual color

No temas, soy yo, esperando la libertad que me das.

2 comentarios:

Camuimui dijo...

Me explayaré.

No voy a caer en las palabras "bonito, lindo, hermoso" Sino que iré al grano

Este poema es profundo, anacrónico, tranquilo, sencillo, honesto, personal, ajeno pero cercano a la vez.
Cada palabra significa y evoca algo distinto, pero creo que lo mejor de este escrito es como el lector puede viajar a través de las palabras y tratar de ponerse en ellas como si fuera una vivencia personal.


Eso (no alargué tanto, pero eso era lo que sentía al leer)
Adiós :)

Macarena dijo...

Me gustó mucho, es un bello homenaje, y un retrato dedicado al pasado.

Muy besho